sábado, 18 de agosto de 2018
Increíble que se perciba el paso del tiempo apenas como una suave caricia de pluma en la piel, uno repara en todos los caminos recorridos, personas y experiencias topadas, el sitio dónde se está hoy indica que uno hace lo que nunca pensó y lo disfruta con una plenitud indescriptible. Y no sabes si mañana querrás ser un gran abedul o una catarina al hablar. Andanzas que saltan y gatos, calles, sonrisas, miradas.
domingo, 31 de agosto de 2014
Ocean
Yo sabía desde hace meses que los papalotes de muchas partes del mundo habían platicado acerca de una inquietud en común. Hoy en las noticias, me enteré que han decidido ir a cumplirla después de afinar su condición general y es de admirarles que no les asusten las dificultades futuras, si existiesen. Sólo saben que están listos, y eso para ellos, no es anticipar algo, es simplemente partir. Su camino comienza con la fuerza del viento, y éste, es un tanto impredecible.
Sonrío.
Sonrío.
martes, 20 de agosto de 2013
Amistades
Inesperada llamada la de ese viejo amigo. Ha suplido con gracia a la que en realidad había estado esperando con urgencia, con inquietud. Me ha conectado de nuevo por un instante con el mundo sacándome de esa añoranza de presencia. ¿De quién? Pregunta Iom, un recuerdo saltarín que gusta de frecuentar los pensamientos durante las llamadas telefónicas. Quienes, le respondo mientras observo sus muecas. Pienso. Dos mujeres son parte importante de mí todos los días y recién me di cuenta por la mañana que no sé nada de sus vidas desde hace mucho tiempo. Hallé un entrañable obsequio de una de ellas en el librero e inmediatamente recordé a la otra, pensé que me encantaría verlas y charlar con ellas toda una tarde y quizá parte de la noche, solo que la gran enemistad entre ellas descartó la imagen del trío bajo una puesta de sol. Admito que eran ellas quienes siempre me mantenían al tanto de sus vidas y agradecía que así fuera. Pero no tengo carta, llamada o algo que me indique su presencia en mi vida como ya dije, desde hace mucho tiempo. ¿Habré tenido qué ver? Mis constantes olvidos y desantenciones tal vez, esos que sólo resultan de esas cosas que no sé hacer y que la amistad exige al menos, de vez en cuando.
No sé qué ha dicho mi viejo y muy querido amigo, me parece que no ha cuestionado mi silencio y algún monosílabo que si acaso he dejado escapar; me doy cuenta que está por despedirse y se apodera de mí un acto desesperado por recuperar la charla, me acerco totalmente al teléfono, me dejo caer con prisa en el sillón de junto, escucho atento su voz. Es tarde, en un abrir y cerrar de ojos mi amigo me ha externado afecto y tan solo he alcanzado vagamente a responder con un "y yo a ti, no sabes cuanto" antes de que colgara. Reencuentro es la palabra que relampagueante recorríó muy lento mi cuerpo (contrario a lo que normalmente creería), haciendo pausas repentinas a cada centímetro. No pude distinguir nunca si era una continuidad del mismo rayo lírico o si surgía uno nuevo en el tramo vecino. Quietud... y escamas. Desde siempre, escamas.
sábado, 22 de junio de 2013
Poquete jaus
Una vez le pensé culpable de cantarle siempre esta canción. Nunca se la canté, me va a decir. Cierto, nunca se la canté a usted, más debe saber que la he cantado siempre en honor al recuerdo de aquellos primeros días cuando le conocí. Quería decirle que ayer, amé haberla escuchado mientras usted se hallaba sentado frente a mí con la mirada perdida en su recuerdo. Y luego cuando me miró tranquilamente, le sonreí de la misma manera. ¿Por qué nunca le diré nada? Sólo sé que una especie de calma me llena al no hacerlo, aunque persista la duda.
Siento haber tenido que soltarle un rato luego de que la noche voraz nos tragó con hermosura, cuando caminábamos de nuevo entre la ferocidad del mundo. Usted sabe de mi necesidad de dirigirme allí en soledad. He llegado al refugio. Luisa, la araña, me ha preguntado porqué hoy canto tan bonito.
jueves, 3 de enero de 2013
Sí, para usté
6
Yo sé que por alguna causa que no conozco estás de
viaje,
un océano más poderoso que la noche te lleva entre
sus manos
como una flor dispersa…
Tu retrato me mira desde donde no estás,
desde donde no te conozco ni te comprendo.
Allí donde todo es mentira dejas tus ojos para mirarme.
Deposita entonces en mí algunas de esas flores que te
han dado,
alguna de esas lágrimas que cierta noche guiaron mis
ojos al amanecer;
también en mí hay algo tuyo que no puede ver nadie.
Yo sé que por alguna causa que no conozco te has ido
de viaje,
y es como si nunca hubieras estado aquí,
como si sólo fueras —tan pronto— uno de esos cuentos
que alguna vieja criada
me contó en la cocina de pequeño.
Mienten las cosas que hablan de ti
tu rostro último me mintió al inclinarme sobre él,
porque no eras tú y yo sólo abrazaba aquello que el
infinito retiraba
poco a poco, como cae a veces el telón en el teatro,
y algunos espectadores no comprendemos que la
función ha terminado
y es necesario salir a la noche lluviosa.
Más acá de esas aguas oscuras que golpean las costas
de los hombres,
estoy yo hablando de ti como de una historia
que tampoco conozco.
"Oscura palabra" (fragmento), José Carlos Becerra, 6 de febrero de 1965, México.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Estreno
De etiqueta, por nuevas revoluciones.
"Muchas veces he tenido el mismo sueño ... me parece que debo bailar ante ti; llevo un vestido etéreo, y tengo la sensación de que todo me va a salir bien; la multitud aprieta a mi alrededor. Te busco con los ojos: ahí estás, sentado enfrente; parece que te preocupa otra cosa, y no te fijas en mí; pero avanzo hacia ti calzada de oro, mis mangas de plata cuelgan negligentemente, y espero. Levantas la cabeza, tu mirada se detiene en mí; a pasos ligeros, trazo círculos mágicos; tú ya no quitas de mí los ojos, obligado a seguirme en todas mis evoluciones, y tengo la sensación de un éxito triunfal. Todo lo que apenas adivinas te lo hago ver por mis movimientos, y estás sorprendido de esa sabiduría que mi danza describe para ti. Luego me sacudo de mis hombros mi manto impalpable, te muestro mis alas y me elevo en el espacio. Me encanta ver cómo me sigues con los ojos; después, dulcemente, vuelvo a bajar y caigo entre tus brazos, que me estrechan." - Bettina a Goethe
viernes, 7 de diciembre de 2012
Tä kólet
Mutua contemplación, cariño, placer. Plenitud, plenitud.
Y... lo dije. Inesperado pero salió: en un susurro.
Y... lo dije. Inesperado pero salió: en un susurro.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Pulsión de muerte
Calor, mucho mucho calor.. Desperté tarde y no pude bañarme. Detesto profundamente que la profesora no haya venido. Estoy sentada en un lugar donde hay una (muy suave) corriente de aire y puedo ver hacia el estacionamiento. A ratos escribo, pero escribo de manera horrorosa, con la letra más fea que me haya conocido. Los demás de la clase llegan corriendo por la monstruosa rampa, sólo para saber que la profesora aún no está. Domina el ánimo grupal cierta pulsión freudiana...
miércoles, 7 de noviembre de 2012
En el 310
"You can't keep me here..."
...tuve presente más que otras veces la intención postergada, que a ratos estuvo totalmente olvidada y otros quedaba convertida en difuso bosquejo (aunque siempre suficiente).
Ya no más. Las cosas donde tienen que estar.
Allá voy... ;).
jueves, 1 de noviembre de 2012
Nostalgia no merecida
He recorrido todos los pasillos de la división durante el atardecer y extrañé como nunca lo había hecho. Algunas risas, palabras, presencias. Son pocas y de esas, poquitísimas son tristes, sin embargo, ese vacío que queda ahí en el lugar que estaban a veces le pega a uno con barrote.
¿Y total? Nada puedo hacer conmigo, sólo escribo esto porque siendo inusual, es importante. Mañana, volveré a estar como el 99% de mis días: Exhausta de ustedes.
¿Y total? Nada puedo hacer conmigo, sólo escribo esto porque siendo inusual, es importante. Mañana, volveré a estar como el 99% de mis días: Exhausta de ustedes.
lunes, 22 de octubre de 2012
Traviesa paradoja en funeral
Lo siento mucho, pero siento muy poco.
viernes, 19 de octubre de 2012
Paradise song
Tengo apenas menos de diez minutos de haberme despertado y esa canción salió del aleatorio. Inmediatamente vi mi sueño, de nuevo. Despertarme y escuchar una canción cuyo vídeo está tan relacionado con mi sueño fue altamente disfrutable. Sonrío...
Estaba en medio de la sabana, en un centro de cautiverio mirando a un elefante que todos temían. Minutos después me encontraba dentro de su espacio, me atraía tanto... Todos fuera murmuraban, cuchicheaban. Estaban 'seguros' de que el animal me atacaría. Tenía miedo, no lo niego. Pero ella me tocó. Me cuco. Y lo más importante: ella, ella me habló... Jugamos. Quería llevarme a un lugar encima de ella, pero yo no. Insistió y entre juegos me levantó con su trompa y me puso arriba de ella (toscamente, ero fue divertido). Lo disfrutaba mucho... Me dejó en una rama que le señalé y me dejé caer desde ahí para que ella me cachara con su trompa. Lo hizo aunque casi al borde del suelo. De un pequeño golpe caí sentada frente a ella. Ella alzó sus patas delanteras y me imaginé sin vida debajo de ella. Cerré los ojos. Escuché gritos. Abrí los ojos y ella estaba frente a mí sentada casi de la misma manera que yo. Más de la mitad de mi sueño fue observarla mientras las lágrimas se me escurrían hasta empaparme la entrepierna. Una escena trágicamente hermosa.
Estaba en medio de la sabana, en un centro de cautiverio mirando a un elefante que todos temían. Minutos después me encontraba dentro de su espacio, me atraía tanto... Todos fuera murmuraban, cuchicheaban. Estaban 'seguros' de que el animal me atacaría. Tenía miedo, no lo niego. Pero ella me tocó. Me cuco. Y lo más importante: ella, ella me habló... Jugamos. Quería llevarme a un lugar encima de ella, pero yo no. Insistió y entre juegos me levantó con su trompa y me puso arriba de ella (toscamente, ero fue divertido). Lo disfrutaba mucho... Me dejó en una rama que le señalé y me dejé caer desde ahí para que ella me cachara con su trompa. Lo hizo aunque casi al borde del suelo. De un pequeño golpe caí sentada frente a ella. Ella alzó sus patas delanteras y me imaginé sin vida debajo de ella. Cerré los ojos. Escuché gritos. Abrí los ojos y ella estaba frente a mí sentada casi de la misma manera que yo. Más de la mitad de mi sueño fue observarla mientras las lágrimas se me escurrían hasta empaparme la entrepierna. Una escena trágicamente hermosa.
lunes, 8 de octubre de 2012
12:17 a.m.
A esa hora me percaté.
Recordé que era el cumpleaños de la prima A. (cosa que según ella, arruinó), y corrí al calendario a corroborarlo, supe entonces que en efecto, era la fecha. Sin exagerar sentí ese golpecito filoso en el corazón. Han permanecido en mí desde una lejana ocasión las ganas de volver ahí, al cementerio. Hace unas semana salía de la clínica veterinaria (con un gato para variar, cosa que le dije a ella que nunca creítener), una sensación extraña hizo que me detuviera y me encontré justo frente al cementerio. Me senté en la banqueta para mirar sus pequeñas lomas adornadas con cuadradas y curiosas lápidas. Me sentí diferente de la primera vez que fui, en mi cumpleaños pasado por cierto, cuando una tremenda fuerza de algún lugar del universo me empujó a entrar a ese lóbrego lugar (el cuál aminoró casi que detuvo e hizo pesados la mayoría de mis pasos). Recuerdo que mi respiración se tornaba pesada, que a veces deslumbrantes relámpagos adornaban el cielo, ¡ah! y que por más que quién me acompañaba se acercaba insistente a preguntarme si ya nos íbamos, mi atención estuvo todo el tiempo fjjada al ambiente. Mientras lo recorrí observé con detenimiento muchas fotografías, leí dedicatorias, nombres, fechas, deduje edades e incluso contemplé y jugué con algunos juguetes que estaban ahí algo sucios y gastados. Para mí no hubo ni hay algo perturbador en ese acto, pero sé que a quién me observaba le resultó si no así, algo muy parecido. Una suave lluvia nos acompañó pero me percaté de ello hasta que estuve totalmente empapada. Más de una veintena de veces creí estar segura de encontrarme 'ahí' más el nombre lapidado siempre me decía otra cosa. Después de algunas horas (no sin menos pesadumbre y tampoco con más) accedí a la petición de salir del lugar. Pasé a tener la certeza entonces, de que no había ido a encontrar su lápida, sino namás a buscar-la.
Siento ridículo el estar pensando en esto, pues insisto, algo movieron desde aquel día negro hasta hace un año. Ahora, creo que ha pasado uno más. Seguro no tengo la fecha fresca porque no quiero recordarla. Admito que repudio con vehemencia la idea de encontrar su nombre en una lápida, pero la intención sigue estando presente en mí como un clavo en mi zapato todos los días. Pareciera que simplemente quiero encontrarla en alguna caminata por el cementerio (como si todos los días caminara por ahí ¬¬) para así darme cuenta que tanto mis recuerdos me alejaron de ella.
Hace pocos días visité un lugar donde muchos llevan el rostro que la vistió a ella, y ahí una flamante ceiba llena de vida adorna el centro del lugar. La ironía con patas.
Hace pocos días visité un lugar donde muchos llevan el rostro que la vistió a ella, y ahí una flamante ceiba llena de vida adorna el centro del lugar. La ironía con patas.
Octubre, octubre...
jueves, 6 de septiembre de 2012
¿Y el cacumen?
Es una mano. La siento. Está justo encima de mí. Es lo único que creo que sé. Intenta hacerme creer que sólo se apoya en mí, pero yo siento que me aplasta. En instantes como éste, en los cuáles pienso en ella, comienza a apretarme cada vez con mayor fuerza encerrándome (casi) toda en su profundidad. Esfuma mis ganas, casi que las extingue. No sé a quién pertenece ni por qué pone su atención en mí. Ni me importa. Pero quiero, necesito, que sea ELLA quién se esfume, quién se extinga; que me deje en libertad. Sólo eso.
lunes, 20 de agosto de 2012
Ps, aquí de matenme porque me muero
¡Neta! No dormí y aún así ¿qué hice? ¿adelanté algo?¿terminé?
¿perdí el tiempo? No, no, no y sí.
Al menos disfruto en este momento de un bello amanecer, de una brisa fría y húmeda, y del canto de calandrias. Algo de confusión. Mi sentir, mi no sentir. Mis responsabilidades, mis irresponsabilidades. Lo que no hago y debo hacer. Al menos de lo único que puedo estar segura es de saber lo que no quiero. Tengo un poco trazado el camino a seguir. El canto de los pájaros ha cesado y cae serena la lluvia. Un intenso escalofrío recorre todo mi cuerpo. Días, días...
-Cerca de mi alma
-Masa amorfa
Tengo frío u.u
Miles de ojos xD.
¿Qué quieres?
¿Qué sabes?
¿Cómo lo haces?
*Dibujito de cara asustada con las manos en la boca y ojos saltones* ¿Encima de un balón de futcho americano?
¿perdí el tiempo? No, no, no y sí.
Al menos disfruto en este momento de un bello amanecer, de una brisa fría y húmeda, y del canto de calandrias. Algo de confusión. Mi sentir, mi no sentir. Mis responsabilidades, mis irresponsabilidades. Lo que no hago y debo hacer. Al menos de lo único que puedo estar segura es de saber lo que no quiero. Tengo un poco trazado el camino a seguir. El canto de los pájaros ha cesado y cae serena la lluvia. Un intenso escalofrío recorre todo mi cuerpo. Días, días...
-Cerca de mi alma
-Masa amorfa
Tengo frío u.u
Miles de ojos xD.
¿Qué quieres?
¿Qué sabes?
¿Cómo lo haces?
*Dibujito de cara asustada con las manos en la boca y ojos saltones* ¿Encima de un balón de futcho americano?
lunes, 25 de junio de 2012
Estocada mortal
Casual, directa y profundamente dolorosa. La de ayer.
El dolor que se disparó a borbotones pero que con dureza atroz se disimuló, quizá algún día cese.
Pero la huella comenzó y seguirá forjándose en mí. Huella... ¿eliminable? Ja.
¿Qué chiste será ese?
El dolor que se disparó a borbotones pero que con dureza atroz se disimuló, quizá algún día cese.
Pero la huella comenzó y seguirá forjándose en mí. Huella... ¿eliminable? Ja.
¿Qué chiste será ese?
lunes, 28 de mayo de 2012
Un olvido
Hoy desperté y tenía el recuerdo de mi sueño muy claro. Recuerdo que lo reproduje todo de nuevo, parte por parte, y una parte de mi (aunque no pueda acordarme de que se trataba) asegura que con una enorme exactitud. Antes de siquiera moverme a más de dos metros de mi cama, vine aquí a escribirlo y sin embargo al darle una ojeada al blog, di con el curioso hecho de que las últimas entradas las publiqué en domingos. Me pareció muy buena idea el darle continuidad al hecho, pensaba en ello pero eso terminó siendo un fatal distractor para mi fin. Pasé a hacer otras cosas, acomodo de libros, apuntes, papeles sueltos, pruebas y demás, donde vino el obligado desacomodo cuando al quedarme leyendo cosas viejas (y una que otra reciente también), quería leer mas y tenía que deshacer el trabajo ya hecho. Al ver que acomodé unas cosas pero desacomodé (y mucho más) otras, mejor salí a ver la puesta de sol y pasear con mis perros. Ahora que estoy a punto de dormir recordé que quería escribir sobre el sueño, y vine a hacerlo... Pero me han frenado dos cosas:
La primera: ya no recuerdo el sueño, sólo algunos de los personajes: el conductor loquísimo (de un Tsuru gris), un perro que comía pedazos de las personas que me acompañaban (de las cuáles tengo cierta seguridad que eran personas cercanas a mí, que ya están muertas y que en el sueño plasmaban muy bien esa realidad, pues a pesar de las mordidas del perro no emitían queja ni dolor alguno, lo bueno es que no tenían apariencia de zombie ji), AMLO ¡el mísmisimo Peje! coqueteándome (o.O) y mi madre. No recuerdo nada más.
La segunda: hoy ya no es domingo.
domingo, 27 de mayo de 2012
Y si resulta - Edel Juárez (fragmentazo)
"Cómo no amarrarme a tu manojo de estrellas,
como no dejarme llevar, cómo no seguirte,
no tengo ni una rosa, ni unc ordero, ni un volcán,
pero eso sí, necesito regalarte el mundo que me robé d eun libro,
varios silencios que atesoré en un viaje
y sobre todo me urge contarte el cuento de cuando era niño,
de cuando eras niña, de cuando lo eras todo.
Tu bien sabes que nuestro primer beso fue tan corto
que dura todavía, que te he perdido y encontrado
mas de diecisiete veces en esta vida,
que no hay punto final en mi cuaderno,
que me extravié en tu espalda,
que juntos somos dos hechiceros ardiendo,
muertos de frío en cada hoguera."
____________________________________________________________________
Sí, para ti...
como no dejarme llevar, cómo no seguirte,
no tengo ni una rosa, ni unc ordero, ni un volcán,
pero eso sí, necesito regalarte el mundo que me robé d eun libro,
varios silencios que atesoré en un viaje
y sobre todo me urge contarte el cuento de cuando era niño,
de cuando eras niña, de cuando lo eras todo.
Tu bien sabes que nuestro primer beso fue tan corto
que dura todavía, que te he perdido y encontrado
mas de diecisiete veces en esta vida,
que no hay punto final en mi cuaderno,
que me extravié en tu espalda,
que juntos somos dos hechiceros ardiendo,
muertos de frío en cada hoguera."
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Sí, para ti...
domingo, 20 de mayo de 2012
'Ora si, Diotimando...
"Y así me he ido quedando a la orilla. Abandonada de la palabra, llorando interminablemente como si del mar subiera el llanto, sin más signo de vida que el latir del corazón y el palpitar del tiempo en mis sienes, en la indestructible noche de la vida. Noche yo misma".
*María Zambrano en su ensayo: "Diótima de Mantinea".
Y sí, volví a mi identificación con Diotima, aunque nunca la he abandonado, solo que a veces se aleja irremediablemente de mí. Eso he sido estos días: 'Noche yo misma... Viva entre los muertos que me buscan para no perderse, para salvarse'; pero, y a mí... ¿quién me salva?
domingo, 6 de mayo de 2012
Vuelta
Uno a uno hacen fila mis recuerdos al volver para ser parte de ésta, mi integración. No alcanzo a comprender como no pude darme cuenta de que no los tenía conmigo. Y no 'creía' en las terapias. Ironía. Aun así no ha cambiado mi poco interés en ejercerla en un futuro.
Me resisto a ello, a pesar de sentir que a veces... me ayuda.
Me resisto a ello, a pesar de sentir que a veces... me ayuda.
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